La plaza del Hidrógeno acoge Two Cultures in Love, una obra de Okuda San Miguel creada con la participación de la comunidad china del distrito. El conjunto completa el recorrido peatonal que conecta Madrid Río con el corazón de Usera.
Usera tiene un nuevo punto de encuentro y una nueva imagen con la que contar su historia. El primer arco chino de Madrid, inaugurado el 1 de octubre de 2026 en la plaza del Hidrógeno, reúne dos dragones y un oso en una composición que representa la relación entre la cultura china y la ciudad.
La obra lleva por título Two Cultures in Love y está firmada por Okuda San Miguel. Su propuesta combina la estructura de un arco tradicional chino con una intervención escultórica contemporánea, concebida para dar visibilidad a la convivencia que forma parte de la vida cotidiana del distrito.
Con 11 metros de altura en su punto más elevado, 12 metros de anchura y un paso interior de 8 metros, el conjunto tiene una presencia monumental. Su significado, sin embargo, remite a algo cercano: las comunidades que comparten las calles, los comercios y los espacios públicos de Usera.

Un arco que cuenta la historia del barrio
El punto de partida de la obra es el paifang, el arco tradicional chino que identifica un lugar y rinde homenaje a su historia. En Usera, esa referencia se transforma en una creación que conecta dos identidades a través de figuras reconocibles: el oso de Madrid y los dragones de la cultura china.
El título, que puede traducirse como «Dos culturas enamoradas», resume la intención del proyecto. Las tres figuras comparten una misma estructura y construyen una imagen de encuentro, respeto y pertenencia.
Ese mensaje también aparece en las inscripciones en caligrafía china que incorpora el arco. Expresiones como «El mundo pertenece a todos» y «La armonía es lo más valioso» trasladan al espacio público los valores que inspiran la obra.
La participación de la comunidad china de Usera ha sido parte del proceso de diseño. Su colaboración ha contribuido tanto a la definición de las formas como a la elección de los colores, vinculando la propuesta artística con las personas y la cultura que representa.
Una nueva parada entre Madrid Río y Usera
El arco completa el itinerario peatonal que une Madrid Río con el centro del distrito, terminado a comienzos de 2026. La conexión invita a recorrer Usera a pie y a descubrir, durante el paseo, distintas referencias a la cultura china.
Entre ellas se encuentran las carpas grabadas en el pavimento y el parque infantil con forma de dragón de la plaza de las Tizas. El nuevo conjunto de la plaza del Hidrógeno añade un hito artístico a ese recorrido y ofrece una parada desde la que seguir explorando el barrio.
La iniciativa también busca favorecer la actividad de los negocios de la zona. El objetivo municipal es que el interés por la obra se traduzca en visitas a los comercios, restaurantes y espacios culturales de Usera, ampliando las oportunidades para la economía local.
El arco ha sido impulsado por la Junta Municipal de Usera con una inversión de 490.000 euros. Forma parte de unas actuaciones que, en conjunto, superan los 10 millones de euros y cuentan con financiación europea Next Generation dentro de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino.
Arte y comunidad en el espacio público
La inauguración reunió al autor de la obra, Okuda San Miguel; al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; a la concejala de Usera, Sonia Cea; al embajador de China en España, Yao Jing, y al presidente de la Unión Asociación China de Usera, Enguan Chen.

La presentación se vinculó además a la programación del Festival del Medio Otoño, anunciado del 2 al 4 de octubre, con propuestas de danza, artesanía y gastronomía. Factory of Dreams, el estudio de Okuda en Usera, también se sumó a la programación con talleres infantiles y una jornada de puertas abiertas.
Más allá de su inauguración, el interés del arco está en el lugar que puede ocupar en la vida del distrito. Para quienes viven en Usera, ofrece una representación visible de los vínculos que se construyen cada día. Para quienes llegan a conocer el Chinatown madrileño, es una invitación a continuar el paseo y descubrir el barrio a través de sus calles, su gastronomía y su comunidad.

